Perro de Mallorca

Perro de Mallorca

FCI #249Reconocimiento FCI: 1997Estándar PLEstándar EN

Grupo FCI

2FCI 249

Tamaño

Mediano

País de Origen

ES

Altura

52-58 cm

Peso

30-38 kg

Esperanza de Vida

10-12 años

Temperamento

TranquiloLealDesconfiado con extraños

Descripción

Perro Dogo de Mallorca, conocido también como Perro Dogo Mallorquín o Ca de Bou, es una fascinante raza originaria de la pintoresca isla española de Mallorca. Este típico moloso de construcción sólida y musculatura atrae la atención por su imponente apariencia y noble carácter. Esta raza combina fuerza y valentía con una extraordinaria dulzura hacia sus seres queridos.

La historia de esta raza se remonta a tiempos antiguos, cuando estos perros protegían los puertos mediterráneos de piratas y bandidos. El Perro Dogo de Mallorca surgió como resultado del cruce de mastines ibéricos con perros de pelea traídos por los británicos en el siglo XVII. A lo largo de los siglos, ha desempeñado diversas funciones, desde la protección y la caza hasta las peleas con toros, que fueron populares en el siglo XVIII.

Físicamente, es un perro de tamaño mediano, alcanzando una altura a la cruz de entre 52 y 58 cm y un peso de entre 30 y 38 kg. Su característica más distintiva es su cabeza masiva con un cráneo ancho y potentes músculos mandibulares. Su pelaje corto y duro se presenta en varias variantes de color: atigrado, leonado y negro, a menudo con marcas blancas.

El temperamento del Perro Dogo de Mallorca es extremadamente equilibrado. En el entorno doméstico, muestra un carácter tranquilo y apacible, así como un profundo apego a la familia. Es excepcionalmente paciente con los niños, aunque debido a su fuerza requiere supervisión durante los juegos con los más pequeños. Su instinto natural de guardia hace que, en situaciones de peligro, se vuelva alerta y decidido; sin embargo, si está bien educado, no muestra agresión injustificada.

Esta raza requiere un entrenamiento consistente y una socialización temprana. Aunque es inteligente, puede mostrar cierta obstinación, por lo que responde mejor a métodos de entrenamiento positivos basados en recompensas. El propietario del Perro Dogo de Mallorca debe ser experimentado y capaz de establecer una jerarquía en la relación con el perro de manera firme pero respetuosa.

En cuanto a su cuidado, la raza es relativamente fácil de mantener. Su pelaje corto solo requiere cepillado regular, y los baños son necesarios solo en caso de suciedad. Sin embargo, es importante prestar atención a la higiene bucal, controlar los oídos y recortar las uñas regularmente.

El Perro Dogo de Mallorca necesita una cantidad moderada de ejercicio: paseos diarios y sesiones de juego son suficientes para mantener una buena condición. Se debe evitar sobrecargar a los perros jóvenes para no provocar problemas en las articulaciones. Se debe prestar especial atención al control del peso, ya que la raza tiende a ganar peso.

Actualmente, el Perro Dogo de Mallorca es valorado tanto como un perro guardián confiable como un maravilloso compañero familiar. Su combinación de fuerza, valentía y dulzura lo convierte en una elección ideal para propietarios experimentados que buscan un compañero leal y equilibrado. En las secciones siguientes encontrarán información detallada sobre la salud, el cuidado, el entrenamiento y la dieta de este extraordinario representante de las razas molossoides.

El Perro de Mallorca presenta una construcción típica de los molosos: fuerte, compacta y musculosa. La altura a la cruz varía de 52 a 58 cm en los machos, con un peso de 30 a 38 kg. Las proporciones del cuerpo son armónicas, y la longitud del torso supera ligeramente la altura a la cruz.

La cabeza es el elemento más característico de esta raza. Es masiva, ancha y poderosa, con una musculatura mandibular bien desarrollada. El cráneo es ancho y plano, con un stop (transición de la frente al hocico) bien definido. El hocico también es ancho y poderoso, ligeramente más corto que el cráneo. La nariz es negra, con fosas nasales amplias.

Los ojos son grandes, ovalados, profundamente hundidos y ampliamente separados. Su color debe ser lo más oscuro posible, acorde con el pelaje. La mirada expresa inteligencia y confianza. Los párpados están bien pigmentados, preferiblemente en negro o oscuro.

Las orejas son de tamaño medio y tienen una forma característica que recuerda a un pétalo de rosa: están colocadas altas, dobladas hacia atrás, exponiendo el conducto auditivo. La piel de las orejas es fina y delicada.

El torso es fuerte y bien construido. La caja torácica es ancha y profunda, llegando hasta los codos, con costillas bien arqueadas. La espalda es recta y fuerte, con un lomo corto y musculoso. La grupa está ligeramente inclinada, con caderas anchas.

Las extremidades delanteras son fuertes, rectas y bien musculadas, con escápulas robustas que se ajustan bien al pecho. Los codos son paralelos al torso, sin girar hacia adentro ni hacia afuera.

Las extremidades traseras son aún más masivas y musculosas que las delanteras. Los muslos son muy fuertes, y las espinillas están bien desarrolladas. Las articulaciones del tarso están relativamente bajas, lo que proporciona estabilidad al perro.

La cola está colocada baja, es fuerte en la base y se estrecha gradualmente hacia la punta. En reposo cuelga de manera natural, y durante el movimiento se eleva al nivel de la espalda, pero nunca se enrolla sobre ella.

El pelaje es corto, liso y áspero al tacto, bien adherido al cuerpo. Existen tres colores básicos:

  • Atigrado (tigre) - el más común, con rayas oscuras sobre un fondo más claro
  • Leonado - desde un beige claro hasta un tono oscuro de ciervo
  • Negro - menos común

Las marcas blancas son permitidas en las patas delanteras, el pecho y el hocico, pero no deben superar el 30% de la superficie del cuerpo. Se desea una máscara negra en el hocico.

La apariencia general del Perro de Mallorca emana fuerza, confianza y nobleza. Es un perro de impresionante presencia, cuya construcción corporal refleja su destino histórico como guardián y perro de combate.

Rasgos Característicos

Bueno con Niños
Tolera el Frío
Tolera el Calor
Fácil de Cuidar
Poco Babeo
No Propenso a la Obesidad
No Escapa
Salud Fuerte

Ventajas

  • Construcción fuerte y sólida
  • Leal y dedicado a la familia
  • Temperamento tranquilo y equilibrado
  • Valiente guardián
  • Suave con los niños
  • Fácil de cuidar
  • Raza relativamente saludable.

Desventajas

  • Requiere un entrenamiento constante
  • Puede ser desconfiado con los extraños
  • Necesita una socialización temprana
  • Tendencia a ganar peso
  • Madura lentamente
  • Puede mostrar dominancia sobre otros perros.

Calificaciones de Comportamiento

Historia de la Raza

La historia del Perro de Mallorca es un relato fascinante sobre perros que a lo largo de los siglos han desempeñado diversas funciones, desde guardianes de puertos mediterráneos hasta perros de combate y de caza. Las raíces de esta raza se remontan a la antigüedad, y su desarrollo estuvo estrechamente relacionado con la historia de la isla de Mallorca y toda la cuenca del Mar Mediterráneo.

Los orígenes antiguos (antes del siglo XIII):

Desde la antigüedad, la navegación en la cuenca del Mar Mediterráneo ha llevado a un intercambio cultural y comercial entre las naciones. Junto con las mercancías, también viajaban animales domésticos, incluidos perros guardianes necesarios en puertos y asentamientos costeros como protección contra piratas y bandidos que atacaban desde el mar.

Entre estos perros, que eran en su mayoría grandes, fuertes y resistentes, con cabezas masivas y mandíbulas poderosas, se destacaba un tipo: el mastín ibérico. En España, estos perros eran utilizados para diversos fines: como perros de caza y en peleas con toros y otros perros. Este tipo se convirtió en la base para la futura raza del Perro de Mallorca.

La llegada a las Baleares (siglo XIII):

En 1230, el rey Jaime I el Conquistador (Jaime I de Aragón) conquistó las Baleares, expulsando a los moros que habían ocupado las islas desde el siglo VIII. Junto con las tropas reales, llegaron a las islas mastines ibéricos, que comenzaron a reproducirse y adaptarse a las condiciones locales. Estos perros desempeñaron funciones de guardia y protección para los nuevos colonos.

Influencia británica (siglo XVIII):

Con base en el Tratado de Utrecht (1713), Menorca y otras áreas de las Baleares pasaron a estar bajo control británico. Los colonos británicos trajeron consigo sus propios perros de combate y guardianes, que se cruzaron con los mastines ibéricos locales. Este cruce fortaleció las características funcionales de la raza y contribuyó a la formación de un fenotipo característico.

Era de las peleas de toros (siglos XVIII-XIX):

En el siglo XVIII, las peleas de perros con toros se volvieron extremadamente populares en Mallorca y otras islas. Estos perros eran conocidos como Ca de Bou (término catalán que significa perro de pelea con toros) o Perro Dogo Mallorquín. Su tarea era atrapar al toro por la nariz o las orejas y mantenerlo, lo que requería un valor, fuerza y determinación extraordinarios.

Durante este período, la raza fue criada intencionadamente por sus características de combate: construcción masiva, mandíbulas poderosas, valentía e insensibilidad al dolor. Esta selección moldeó el perfil físico y psicológico del Perro de Mallorca contemporáneo.

Primeras inscripciones y exposiciones (principios del siglo XX):

En 1923, el Perro de Mallorca fue registrado por primera vez en el libro de orígenes español (Libro de Orígenes Español - LOE). La primera presentación oficial de la raza en una exposición canina tuvo lugar en Barcelona en 1928 y 1929, lo que llamó la atención de criadores y entusiastas más allá de las Baleares.

Sin embargo, después de estos éxitos iniciales, la raza experimentó un drástico descenso en número en las décadas siguientes. Las razones fueron múltiples:

  • Prohibición de las peleas de perros con toros y entre perros
  • Cambios socioeconómicos en las islas
  • Falta de interés en la cría de razas
  • Competencia de otras razas

A mediados del siglo XX, la raza estaba al borde de la extinción: quedaban apenas unas pocas decenas de individuos de pura sangre.

Renacimiento de la raza (décadas de 1980-1990):

En la década de 1980, un grupo de entusiastas, principalmente de Mallorca, emprendió esfuerzos para salvar y reconstruir la raza. Se inició una cría sistemática basada en los individuos conservados, documentando cuidadosamente las líneas de sangre y buscando estabilizar el tipo racial.

Se elaboró el primer estándar oficial de la raza, que fue aprobado por las organizaciones caninas españolas. En 1996, la FCI (Fédération Cynologique Internationale) reconoció oficialmente la raza, publicando el estándar internacional en diciembre de ese año (vigente desde el 11 de diciembre de 1996, con enmiendas del 13 de junio de 1997).

El Perro de Mallorca fue clasificado como:

  • Grupo 2: Pinscher y Schnauzer, Molosos, Perros pastores suizos
  • Sección 2.1: Molosos tipo mastín
  • Sin prueba de trabajo
  • Número de estándar FCI: 249

Expansión internacional (décadas de 1990 - siglo XXI):

Tras el reconocimiento oficial por parte de la FCI, la raza comenzó a ganar popularidad fuera de España. El interés aumentó especialmente en:

  • Rusia y Europa del Este - años 90, donde la raza fue valorada por sus características de guardia y su impresionante apariencia
  • Gran Bretaña - los primeros individuos llegaron alrededor de 2001
  • Alemania, Francia, Países Bajos - poblaciones de cría estables desde principios del siglo XXI
  • América del Norte y del Sur - creciente interés en las últimas dos décadas

La contemporaneidad (siglo XXI):

Actualmente, el Perro de Mallorca es una raza consolidada con una población de cría estable en muchos países. Aunque no es una de las razas más numerosas, goza de respeto entre los conocedores de molosos como un perro con:

  • Una historia auténtica y función útil
  • Un carácter equilibrado que combina fuerza con dulzura
  • Versatilidad - perro familiar y guardián
  • Relativamente buena salud en comparación con otros molosos

Evolución de funciones:

La transformación del Perro de Mallorca a lo largo de los siglos:

  • Antigüedad - Edad Media: guardián de puertos y asentamientos contra piratas
  • Siglos XVIII-XIX: perro de combate (peleas con toros)
  • Siglos XIX-XX: perro de caza, guardián de propiedades
  • Contemporaneidad: perro familiar y compañero, perro guardián, perro de exhibición

Esta evolución refleja los cambios sociales y la relación de las personas con los animales, desde su uso en entretenimientos brutales hasta su apreciación como compañeros y miembros de la familia.

Significado del nombre:

  • Ca de Bou (catalán) - literalmente perro de toro, haciendo referencia a su función histórica
  • Perro Dogo Mallorquín (español) - perro mallorquín, subrayando su origen geográfico
  • Majorca Mastiff (inglés) - mastín de Mallorca

Patrimonio cultural:

El Perro de Mallorca es parte del patrimonio cultural de las Baleares. La raza simboliza la historia de las islas, su conexión con el mar, el espíritu de independencia y valentía. Para los habitantes de Mallorca, este perro es una fuente de orgullo regional y un símbolo de autenticidad.

La historia del Perro de Mallorca es una historia de supervivencia, adaptación y transformación: desde peleas brutales hasta salones familiares, desde el borde de la extinción hasta el reconocimiento internacional. Es un monumento viviente a la historia del Mar Mediterráneo y una prueba de que incluso razas con un pasado de combate pueden convertirse en nobles compañeros del ser humano.