Pastor islandés

Pastor islandés

FCI #289Reconocimiento FCI: 2018Estándar PLEstándar EN

Grupo FCI

5FCI 289

Tamaño

Mediano

País de Origen

XX

Altura

42-48 cm

Peso

9-14 kg

Esperanza de Vida

12-14 años

Temperamento

CariñosoJuguetónInteligente

Descripción

El pastor islandés, conocido también como Íslenskur Fjárhundur, es un perro de carácter excepcional que combina alegría, inteligencia y un coraje extraordinario. Proviene de las duras y volcánicas tierras de Islandia, donde acompañó a los vikingos que se establecieron en la isla entre los años 870 y 930 d.C. Desde entonces, el pastor islandés se ha convertido en un compañero inseparable de los agricultores y pastores islandeses, adaptándose perfectamente a las extremas condiciones climáticas y al terreno montañoso y exigente.

Este perro de tamaño mediano se caracteriza por su construcción compacta y armónica, lo que lo hace extremadamente ágil y resistente al trabajar con animales de granja. Se distingue por un conjunto de características nórdicas: orejas triangulares y erectas, cola alegremente rizada y un denso pelaje doble que proporciona una excelente protección contra el frío y la humedad. El pelaje puede presentarse en dos variantes de longitud, lo que resalta aún más la diversidad y el encanto de esta raza. El pastor islandés no solo se ve excepcional, sino que también posee un temperamento lleno de energía, valentía y alerta.

Su naturaleza extremadamente amigable y sociable lo convierte en un compañero ideal para familias con niños. Le encanta estar en compañía de personas y otros animales, lo que lo hace el perro perfecto para cualquiera que valore un estilo de vida activo y lleno de aventuras. Sin embargo, requiere ejercicio regular e intenso, así como una estimulación mental variada, lo que puede representar un desafío para propietarios menos activos o personas que viven en condiciones urbanas estrechas.

La excepcional inteligencia del pastor islandés y su natural disposición a colaborar con los humanos lo hacen relativamente fácil de entrenar. Los mejores resultados se obtienen mediante métodos de entrenamiento positivos y basados en recompensas, que refuerzan la motivación natural del perro para aprender. Esta raza tiene una rica historia de siglos y simboliza la cultura islandesa, siendo no solo un perro de trabajo, sino también un testimonio vivo del patrimonio nacional de Islandia y sus magníficas tradiciones pastorales.

En nuestra guía completa encontrarás información detallada y experta sobre salud, cuidados profesionales, ejercicios óptimos, entrenamiento efectivo, nutrición adecuada, fascinante historia, apariencia característica y comportamiento único de esta excepcional raza. ¡Te invitamos a seguir descubriendo el extraordinario mundo del pastor islandés, una raza que ha conquistado los corazones de las personas durante siglos con su lealtad, inteligencia y valentía inquebrantable!

El pastor islandés es un perro de tamaño ligeramente inferior a la media, con una construcción compacta y atlética, que alcanza una altura a la cruz de entre 42 y 46 cm en las hembras y de 46 a 48 cm en los machos. Su silueta, vista de lado, es claramente rectangular, lo que significa que la longitud del cuerpo desde la cruz hasta la base de la cola es mayor que la altura a la cruz. La profundidad del pecho es igual a la longitud de la extremidad anterior, lo que asegura proporciones armoniosas.

La raza se caracteriza por un pelaje denso y doble, que se presenta en dos variedades: largo y corto. Independientemente de la longitud, el pelaje es siempre denso y extremadamente resistente a las condiciones climáticas. El pelo de cobertura es duro y recto, mientras que el subpelo es suave, denso y esponjoso, proporcionando una excelente aislamiento térmico. Un pelaje especialmente abundante se encuentra alrededor del cuello (formando un impresionante collar), en la cola y en la parte posterior de los muslos.

Las características distintivas de la cabeza incluyen orejas de tamaño medio, triangulares y erguidas, que son extremadamente móviles y expresivas. Los ojos son almendrados, de tamaño medio, de color marrón oscuro, lo que le da al perro una expresión suave, inteligente y alegre. El hocico está bien desarrollado, es un poco más corto que el cráneo, con un dorso nasal recto. La nariz es negra (en perros de pelaje claro puede ser marrón).

La cola está alta, enrollada en un anillo sobre la espalda o ligeramente levantada, cubierta de un pelaje abundante. Las extremidades son rectas, fuertes y bien anguladas, lo que permite un movimiento libre y elástico.

El pelaje de esta raza es diverso y atractivo, abarcando tonos: leonado de diferentes matices (desde crema hasta dorado), rojo, chocolate y negro. Todos los colores suelen presentarse con marcas blancas en el hocico, el pecho, las patas y la punta de la cola. También se permiten pelajes tricolor. Hay una clara diferencia en la apariencia entre machos y hembras: los machos son generalmente más grandes, más robustos y más musculosos, mientras que las hembras presentan una construcción más delicada.

En conjunto, el pastor islandés se presenta como un perro fuerte, ágil y extremadamente hermoso, perfectamente adaptado para trabajar en condiciones climáticas y territoriales difíciles del norte.

Rasgos Característicos

Bueno con Niños
Bueno con Otros Perros
Bueno con Gatos
Para Dueños Primerizos
Tolera el Frío
Fácil de Cuidar
Raza de Alta Energía
Tiende a Ladrar
Poco Babeo
No Propenso a la Obesidad
No Propenso a Morder
No Escapa
Salud Fuerte

Ventajas

  • Carácter amigable y sociable
  • Extremadamente inteligente y fácil de entrenar
  • Excelente perro guardián
  • Genial con los niños
  • Resistente y robusto
  • Soporta bien el clima frío.

Desventajas

  • Requiere mucho movimiento y actividad
  • Necesita una intensa estimulación mental
  • Puede ser ruidoso (ladra)
  • No tolera la soledad prolongada
  • Muda abundantemente dos veces al año.

Calificaciones de Comportamiento

Historia de la Raza

El pastor islandés tiene una larga, rica y fascinante historia, que se remonta a más de mil años, hasta los tiempos de los primeros colonos vikingos que llegaron a Islandia durante el periodo de Landnámabók (Libro de Asentamiento) entre los años 870 y 930 d.C. Esta raza es la única raza autóctona de Islandia y constituye un testimonio vivo de la historia y cultura de este país volcánico y austero.

Los vikingos, al asentarse en Islandia, trajeron consigo perros nórdicos de tipo spitz, que se convirtieron en los antepasados del actual pastor islandés. Estos primeros perros fueron compañeros invaluables para los colonos, ayudando a reunir ovejas, vigilando las granjas y adaptándose a las condiciones climáticas y geográficas extremadamente difíciles. Su papel en la supervivencia de la comunidad fue tan crucial que se pueden encontrar menciones de los perros islandeses en las sagas islandesas medievales, donde se describen como animales valientes, leales y extremadamente útiles.

A lo largo de los siglos, el pastor islandés se adaptó a las condiciones locales, desarrollando características únicas que lo hacían el perro pastor ideal para el duro clima islandés y el terreno montañoso. Su método de trabajo – ladrar para llamar la atención de las ovejas y controlarlas – difería de los métodos utilizados por la mayoría de los otros perros pastores y estaba perfectamente adaptado a las necesidades de los pastores islandeses.

No obstante, la historia de la raza no estuvo exenta de dificultades. En el siglo XIX, el pastor islandés estuvo al borde de la extinción. Epidemias de enfermedades caninas, como la rabia y el moquillo, diezmaron la población de perros en la isla. Además, el gobierno islandés impuso estrictas regulaciones que limitaban la cría de perros por temor a la propagación de enfermedades, lo que redujo aún más el número de individuos. A finales del siglo XIX y principios del XX, la raza era prácticamente desconocida fuera de Islandia y amenazaba con desaparecer por completo.

El renacimiento de la raza comenzó a mediados del siglo XX, principalmente gracias a los esfuerzos de entusiastas islandeses que reconocieron el valor cultural e histórico de esta raza única. Se iniciaron programas de cría sistemáticos con el objetivo de reconstruir la población y preservar la diversidad genética. Un papel clave fue desempeñado por el Asociación de Criadores de Perros de Islandia, que estableció los estándares de la raza y promovió su protección.

En 1956, el pastor islandés fue oficialmente reconocido por la Federación Cinológica Internacional (FCI) como raza número 289, clasificada en el grupo 5 (Spitz y razas primitivas), sección 3 (Perros nórdicos de guardia y pastoreo). Este reconocimiento contribuyó significativamente a la promoción y protección de la raza en el ámbito internacional.

Desde los años 70 y 80 del siglo XX, el pastor islandés comenzó a ganar popularidad fuera de Islandia, especialmente en los países escandinavos, el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá. Criadores y amantes de los perros apreciaron su carácter excepcional, inteligencia, valentía y temperamento amigable. Hoy en día, aunque sigue siendo relativamente raro, la raza goza de un creciente interés en todo el mundo.

En la actualidad, el pastor islandés es valorado no solo por sus habilidades de pastoreo, sino también como perro de compañía, conocido por su temperamento amigable y alegre, así como por su extraordinaria inteligencia. En Islandia, aún cumple con su papel tradicional como perro pastor, ayudando a los agricultores a reunir ovejas en vastos terrenos montañosos. La raza se ha convertido en un símbolo de la cultura islandesa y del patrimonio nacional, siendo un motivo de orgullo para los islandeses y un embajador de su historia en todo el mundo.

El pastor islandés es un testimonio vivo de más de mil años de colaboración entre el ser humano y el perro, un símbolo de perseverancia, adaptación y lealtad. Su historia es una narración de supervivencia, reconstrucción y triunfo, que sigue inspirando a los amantes de los perros en todo el mundo.