
Perro del Faraón
Grupo FCI
5• FCI 248
Tamaño
Mediano
País de Origen
XX
Altura
53-63.5 cm
Peso
20-25 kg
Esperanza de Vida
11-13 años
Temperamento
Descripción
El Perro del Faraón, conocido también como Kelb tal-Fenek (perro conejo maltés), es una de las razas de perros más fascinantes con un origen exótico. Proviene de Malta, donde ha sido un compañero indispensable en la caza de conejos en el difícil y rocoso terreno de la isla durante siglos.
Estos perros de tamaño mediano se caracterizan por su extraordinaria elegancia y noble postura. Su largo y delgado cuello, junto con su esbelta y atlética figura, combinados con sus fuertes extremidades, les otorgan una gracia y equilibrio excepcionales en movimiento. El estándar FCI resalta la construcción armónica de estos perros: los machos alcanzan una altura de entre 56 y 63,5 cm, mientras que las hembras miden entre 53 y 61 cm a la cruz, con un peso ideal entre 20 y 25 kg.
El pelaje del Perro del Faraón es corto, adherente y brillante, de color leonado o rojo arena con características marcas blancas en el pecho, la cola y los dedos. Una característica extraordinaria de esta raza es su capacidad para sonrojarse: la nariz y las orejas del perro se tiñen de rosa bajo la influencia de las emociones, lo que lo hace aún más especial.
El Perro del Faraón es una raza conocida por su extraordinaria inteligencia y sensibilidad. Su aguda mente los convierte en compañeros excelentes, que rápidamente establecen un fuerte vínculo con la familia. Son cariñosos, amigables y propensos a jugar, lo que los hace ideales como perros familiares. Pueden ser algo desconfiados con los extraños, pero su lealtad hacia los miembros del hogar es inquebrantable.
Su energía y actividad significan que necesitan ejercicio regular e intenso, así como estimulación mental, para mantenerse en excelente condición física y mental. El instinto de caza en estos perros es muy fuerte: cazan tanto por vista como por olfato, utilizando también su excelente oído durante el rastreo.
Es importante recordar que, debido a su origen mediterráneo, el Perro del Faraón no está adaptado a condiciones climáticas frías. Los propietarios deben asegurarse de proporcionarles un entorno adecuado, especialmente en climas más frescos: una cama cálida y protección contra el frío son esenciales.
En las siguientes secciones de nuestra guía, discutiremos en detalle todos los aspectos de la vida con esta raza excepcional, incluyendo salud, cuidado, requisitos de ejercicio, métodos de entrenamiento, alimentación y la fascinante historia del Perro del Faraón. ¡Esta noble raza sin duda merece ser conocida más de cerca!
Construcción general: El Perro del Faraón es un perro de tamaño mediano con una postura noble y contornos corporales claramente definidos. Su silueta es a la vez llena de gracia y fuerza. Se caracteriza por un movimiento muy rápido, libre y fluido, así como por una expresión de ojos alerta y astuta.
Dimensiones: La altura a la cruz varía de 56 a 63,5 cm para los machos y de 53 a 61 cm para las hembras. El cuerpo es flexible, con una línea de lomo casi recta. La longitud del tronco desde el esternón hasta el tubérculo isquiático es ligeramente mayor que la altura a la cruz. La cruz tiene una ligera inclinación hacia abajo desde la zona lumbar hasta la base de la cola.
Cabeza: La cabeza es larga, bien esculpida y en forma de cuña truncada vista tanto de perfil como desde arriba. La parte facial es ligeramente más larga que el cráneo. La frente está apenas marcada. El cráneo es largo, delgado y esculpido con precisión.
Ojos y orejas: Los ojos tienen un color ámbar que armoniza con el pelaje, son ovalados y moderadamente profundos, lo que le da al perro una expresión inteligente y astuta. Las orejas están colocadas a una altura media, erguidas cuando el perro está alerta, muy móviles, anchas en la base, delgadas y grandes.
Cervical y tronco: El cuello es largo, delgado, musculoso y ligeramente arqueado. La línea de la garganta es limpia, sin piel suelta. El tronco es flexible con una línea de lomo casi recta.
Pelo y color: El pelaje es corto, adherente y brillante, de color leonado o rojo arena (desde un leonado claro hasta un castaño). Se permiten marcas blancas que incluyen: la punta blanca de la cola (muy deseada), una estrella blanca en el pecho (llamada flecha), dedos blancos y una estrecha franja blanca en la línea media de la cara.
Extremidades: Las extremidades delanteras son rectas y paralelas, con escápulas largas bien inclinadas hacia atrás y fuertes muñecas. Las extremidades traseras son fuertes y musculosas, con articulaciones de rodilla bien anguladas y paralelas vistas desde atrás. Las patas son fuertes, con dedos compactos y bien arqueados (patas de gato), sin girar hacia afuera ni hacia adentro. Las almohadillas de las patas son fuertes.
Cola: Colocada a una altura media, gruesa en la base y estrechándose hacia el final (en forma de látigo), en reposo alcanza un poco por debajo de la articulación del tobillo. Se lleva alta y curvada en movimiento. La cola entre las patas es indeseable.
Característica distintiva: La nariz y las orejas se sonrojan bajo la influencia de las emociones; el enrojecimiento es una característica única de esta raza.
Temperamento básico: El Perro Faraón es una raza con un carácter excepcionalmente amigable, inteligente y sociable. Son alertas, astutos, amigables, cariñosos y propensos a jugar. Estas características de personalidad los convierten en excelentes perros familiares que adoran pasar tiempo con sus seres queridos.
Relaciones con la familia: El Perro Faraón establece un vínculo emocional profundo con su dueño y los miembros de la familia. Su sensibilidad y ternura hacen que sean muy afectuosos; valoran la cercanía física y la presencia de los habitantes del hogar. Soportan mal la soledad y no deben ser dejados solos durante largas horas sin ocupación, ya que esto puede llevar a problemas de comportamiento.
Relaciones con los niños: Son compañeros de juego excelentes para los niños gracias a su dulzura y paciencia. Su inclinación a jugar hace que participen con gusto en actividades activas con los miembros más jóvenes de la familia.
Actitud hacia los extraños: Pueden ser un poco desconfiados con los desconocidos, lo que los convierte en buenos perros de alarma. Sin embargo, con la socialización adecuada desde cachorros, aceptan a los extraños sin agresión. Su alerta y perspicacia les permiten señalar rápidamente la presencia de personas desconocidas.
Nivel de energía: Son perros muy activos y enérgicos que necesitan ejercicio físico regular e intenso, así como estimulación mental. Sin la cantidad adecuada de movimiento, pueden volverse inquietos o desarrollar comportamientos no deseados.
Instinto de caza: Como raza de caza primitiva, el Perro Faraón ha mantenido un fuerte instinto de caza. Caza tanto visualmente (es visual) como olfativamente, utilizando también su excelente oído durante el rastreo. Puede perseguir pequeños animales, aves o objetos que se mueven rápidamente. Por esta razón, requieren un área segura y cercada, así como una correa resistente durante los paseos.
Inteligencia y aprendizaje: Gracias a su alta inteligencia, aprenden rápidamente nuevos comandos y responden bien a métodos de entrenamiento positivos. Al mismo tiempo, pueden mostrar cierta independencia de pensamiento, lo que a veces requiere paciencia y consistencia en el entrenamiento.
Socialización: La educación adecuada y la socialización temprana son clave para asegurar que este perro tenga una vida familiar saludable, equilibrada y feliz. Un perro bien socializado es amigable, seguro de sí mismo y se adapta fácilmente a diversas situaciones.
Esperanza de vida: El Perro Faraón es generalmente una raza saludable y longeva, caracterizada por una esperanza de vida promedio de entre 11 y 14 años. Con el cuidado adecuado, una dieta equilibrada y actividad física regular, muchos individuos alcanzan los 13-14 años en buena condición.
Resistencia general: Esta raza no presenta muchos problemas de salud específicos característicos de las razas puras. Esto se debe en gran medida a su larga historia de selección natural y a la falta de intervención criadora intensa en su estructura.
Enfermedades más comunes:
- Displasia de cadera – como en muchas razas medianas y grandes, puede ocurrir displasia de cadera. Exámenes regulares de cría y mantener un peso corporal adecuado minimizan el riesgo.
- Problemas oculares – pueden presentarse enfermedades oculares, incluyendo atrofia progresiva de retina (PRA) o cataratas. Se recomiendan controles oculares regulares.
- Luxación de rótula – el desplazamiento de la rótula puede aparecer en algunos individuos, especialmente con una carga excesiva en las articulaciones.
- Enfermedades de tiroides – el hipotiroidismo puede ocurrir, aunque no es común en esta raza.
Sensibilidad al frío: Debido a su pelaje corto y origen mediterráneo, estos perros son muy sensibles a las bajas temperaturas. En invierno pueden estar expuestos a congelaciones, especialmente en las orejas, dedos y punta de la cola. Es necesario proporcionar una cama cálida, limitar el tiempo de paseos en días helados y usar ropa protectora para perros.
Control del peso: Es importante que los propietarios monitoreen el peso de su perro, ya que la tendencia a ganar peso puede aumentar con la edad o con una actividad física insuficiente. La obesidad incrementa el riesgo de problemas articulares y enfermedades cardíacas.
Sensibilidad a la anestesia: Los Perros Faraón, al igual que otras razas de galgos y primitivas, son sensibles a la anestesia general basada en barbitúricos. Antes de cualquier procedimiento quirúrgico, se debe informar al veterinario sobre esta raza para que utilice agentes anestésicos más seguros.
Prevención: Las visitas veterinarias regulares (mínimo una vez al año), vacunaciones, desparasitaciones y control de parásitos externos son clave para mantener la salud. También se recomiendan exámenes oculares y radiografías de cadera en perros destinados a la cría.
Requisitos mínimos de cuidado: El Perro Faraón es un perro de pelaje corto y pegado, lo que hace que sus necesidades de cuidado sean mínimas en comparación con las razas de pelo largo. Es una excelente opción para personas que prefieren razas con bajos requerimientos de cuidado.
Cepillado del pelaje: Basta con un cepillado regular una o dos veces por semana con un cepillo suave o un guante de goma para eliminar el pelo muerto y mantener el pelaje brillante. El pelaje es liso, corto y no tiende a enredarse. Durante la muda (primavera y otoño), es recomendable aumentar la frecuencia del cepillado a 3-4 veces por semana.
Baños: El Perro Faraón no requiere baños frecuentes; un baño cada 2-3 meses o según sea necesario, cuando el perro se ensucie, es suficiente. Un lavado excesivo puede resecar la piel. Se deben usar champús suaves para perros adaptados a la piel sensible.
Cuidado de las orejas: Las orejas del Perro Faraón son grandes, erectas y requieren limpieza regular (una vez a la semana) para evitar la acumulación de suciedad y humedad, que pueden llevar a infecciones en los oídos. Se debe limpiar suavemente la parte interna de la oreja con toallitas húmedas especializadas para perros o un algodón humedecido con un limpiador de oídos.
Higiene dental: El cepillado regular de los dientes (2-3 veces por semana, preferiblemente a diario) previene la formación de sarro y enfermedades de las encías. También se pueden utilizar golosinas dentales y juguetes para masticar que apoyen la higiene bucal.
Cuidado de las uñas: Las uñas deben cortarse regularmente (cada 3-4 semanas) si no se desgastan de forma natural durante los paseos. Las uñas demasiado largas pueden causar incomodidad, problemas para caminar y daños en las articulaciones. Se deben usar cortauñas especiales para perros y tener cuidado de no cortar el nervio y el vaso sanguíneo.
Control de la piel: Durante el cepillado, es recomendable revisar el estado de la piel en busca de irritaciones, erupciones, garrapatas u otros parásitos. El pelaje corto facilita la detección rápida de cualquier anomalía.
Protección contra el frío: En los meses más fríos del año, es recomendable invertir en ropa protectora para perros (chaquetas, suéteres) para proteger al perro del frío durante los paseos. Esto es especialmente importante para los perros con bajo contenido de tejido graso.
Baja tendencia a la muda: Gracias a su pelaje corto y a una muda moderada, el Perro Faraón es adecuado para personas con alergias leves al pelo de perro (aunque ninguna raza es 100% hipoalergénica).
Altos requerimientos de ejercicio: El Perro del Faraón es una raza con un nivel de energía muy alto, que requiere mucho movimiento y actividad física. Como perro de caza primitivo, ha mantenido una fuerte necesidad de esfuerzo físico intenso y estimulación mental.
Cantidad mínima de actividad: Se recomienda proporcionar al menos 60-90 minutos de ejercicio intenso al día, dividido en dos o tres sesiones. Paseos tranquilos no son suficientes: el perro necesita la oportunidad de correr, saltar y jugar activamente.
Formas ideales de actividad:
- Correr – El Perro del Faraón ama correr y puede acompañar a su dueño durante el jogging o en bicicleta (con la debida acostumbración).
- Recoger – Jugar con pelotas, discos voladores o otros juguetes para recoger involucra al perro físicamente y mentalmente.
- Juegos que estimulan el instinto de caza – Juegos de escondite, rastreo olfativo o cacerías simuladas (lure coursing) responden perfectamente a las inclinaciones naturales de esta raza.
- Deportes caninos – Agility, flyball, rally obedience o coursing son excelentes formas de actividad que combinan movimiento con entrenamiento de obediencia.
- Correr libremente – Si es posible, es recomendable proporcionar al perro un área segura y cercada donde pueda correr sin correa.
Exploración del entorno: Estos perros son muy enérgicos y curiosos, por lo que necesitan paseos regulares y la oportunidad de explorar nuevos lugares, olfatear y descubrir su entorno. Variar las rutas de paseo proporciona una estimulación mental adicional.
Riesgo de fuga: Hay que recordar que el Perro del Faraón tiene un fuerte instinto de caza y es propenso a escapar persiguiendo pequeños animales, aves u objetos en movimiento. Por lo tanto, durante los paseos es recomendable utilizar una correa resistente y proporcionarle un lugar seguro y bien cercado para correr libremente (una cerca de al menos 180 cm de altura).
Consecuencias de la falta de actividad: Los perros no toleran bien el aislamiento prolongado y la falta de ocupación. Sin la cantidad adecuada de ejercicio, pueden desarrollar problemas de comportamiento como: destrucción de objetos, ladridos excesivos, nerviosismo, apatía o depresión.
Estimulación mental: Además del esfuerzo físico, el Perro del Faraón también necesita desafíos intelectuales: rompecabezas olfativos, juegos educativos, aprendizaje de nuevos comandos o juguetes interactivos ayudan a mantener al perro en buena condición mental.
Adaptación al clima: En días calurosos, se debe evitar el ejercicio intenso a media jornada; es mejor planificar actividades para la mañana temprano o la tarde. En invierno, se debe reducir el tiempo al aire libre y proporcionar al perro ropa de abrigo adecuada.
Inteligencia y capacidad de aprendizaje: El Perro del Faraón es una raza muy inteligente que responde bien a métodos de entrenamiento positivos basados en recompensas, elogios y motivación. Su agudeza mental les permite asimilar rápidamente nuevos comandos y entender las expectativas del dueño.
Socialización temprana: Los propietarios deben comenzar el entrenamiento y la socialización desde temprana edad de cachorro (de 8 a 12 semanas de vida), para proporcionar al perro experiencias adecuadas con diferentes personas, animales, sonidos y situaciones. Un perro bien socializado es seguro de sí mismo, amigable y se adapta fácilmente a los cambios.
Obediencia básica: Comandos clave como Sentado, Quédate, Ven aquí, Acostado y A tu lugar deben enseñarse de manera sistemática desde los primeros días. El comando de llamado (Ven aquí) es especialmente importante debido al fuerte instinto de caza de esta raza.
Métodos de entrenamiento: El éxito en el entrenamiento depende de consistencia, paciencia y refuerzo positivo. Estos perros son naturalmente obedientes, pero también pueden mostrar cierta independencia de pensamiento, lo que a veces requiere perseverancia. Los mejores resultados se obtienen mediante:
- Uso de recompensas en forma de golosinas, elogios verbales y caricias
- Sesiones de entrenamiento cortas y dinámicas (10-15 minutos) para mantener la atención del perro
- Ejercicios regulares (diariamente) con un aumento gradual de la dificultad
- Variar los entrenamientos con juegos y nuevos desafíos
Evitar métodos negativos: Se debe evitar castigos físicos, gritos y métodos negativos que pueden llevar a problemas de comportamiento, pérdida de confianza y miedo. El Perro del Faraón es emocionalmente sensible y reacciona mal al trato brusco.
Desafíos de entrenamiento: Debido a su alta energía y fuerte instinto de caza, pueden surgir dificultades para mantener la concentración cuando el perro ve algo interesante (por ejemplo, un pequeño animal). Por lo tanto, es importante:
- Refuerzo consistente del comando de llamado
- Entrenamiento en condiciones controladas antes de pasar a entornos más distractores
- Aumento gradual del nivel de distracción durante los ejercicios
Deportes caninos: El Perro del Faraón se desempeña excelentemente en varios deportes caninos, como agility, flyball, rally obedience, coursing o nosework. Estas actividades estimulan adicionalmente su mente, desarrollan el vínculo con el propietario y satisfacen sus necesidades naturales de movimiento.
Entrenamiento avanzado: Después de dominar lo básico, vale la pena introducir comandos y tareas más complejas. El Perro del Faraón disfruta de los desafíos intelectuales y aprende nuevas trucos con gusto.
Reglas clave: Un entrenamiento y socialización adecuados son esenciales para asegurar que el perro tenga una vida saludable, equilibrada y feliz. El entrenamiento debe ser un placer tanto para el perro como para el propietario, construyendo confianza mutua y vínculo.
Fundamentos de una dieta equilibrada: La dieta del Perro Faraón debe estar bien equilibrada y adaptada a su edad, nivel de actividad física y estado de salud, para asegurar una cantidad adecuada de energía y todos los nutrientes esenciales.
Alimento de alta calidad: La alimentación adecuada debe basarse en alimento de alta calidad, que contenga carne como ingrediente principal (mínimo 25-30% de proteína animal), así como verduras, frutas y, opcionalmente, granos integrales o alternativas sin granos. Se deben elegir alimentos dedicados a perros de razas medianas con alta actividad.
Control del peso corporal: Debido a la tendencia a aumentar de peso, es importante monitorear las porciones y la calidad de la comida. Pesar al perro regularmente (una vez al mes) y ajustar las porciones según el nivel de actividad ayudará a mantener un peso corporal ideal. La obesidad aumenta el riesgo de problemas en las articulaciones, del corazón y diabetes.
Evitar el exceso de golosinas: Se debe evitar dar al perro demasiadas golosinas, especialmente aquellas ricas en grasas y azúcares. Las golosinas no deben representar más del 10% de la ingesta diaria de calorías. Durante el entrenamiento, es recomendable usar bocadillos saludables, como trozos de zanahoria, manzana o golosinas de entrenamiento especializadas y bajas en calorías.
Suplementación: Vale la pena considerar la administración de suplementos dietéticos que apoyen la salud del perro:
- Ácidos grasos omega-3 (de aceite de pescado o linaza) – apoyan la salud de la piel, el pelaje, el sistema cardiovascular y las articulaciones
- Glucosamina y condroitina – especialmente para perros mayores, apoyan la salud de las articulaciones y el cartílago
- Probióticos – apoyan la salud intestinal y refuerzan el sistema inmunológico
- Vitaminas y minerales – si la dieta casera no proporciona un equilibrio completo
Hidratación: Una cantidad adecuada de agua fresca es clave para el correcto funcionamiento del organismo. Los propietarios deben asegurar que el perro tenga acceso constante a agua limpia y fresca, especialmente después de un esfuerzo físico intenso y en días calurosos.
Frecuencia de alimentación: Los perros adultos deben ser alimentados 2 veces al día (por la mañana y por la tarde) para prevenir el sobrealimentación y problemas digestivos. Los cachorros requieren 3-4 comidas al día. No se debe alimentar al perro inmediatamente antes o después de un esfuerzo físico intenso, para reducir el riesgo de torsión gástrica.
Necesidades individuales: Consultas regulares con el veterinario ayudarán a adaptar la dieta a las necesidades individuales y al estado de salud del perro. Los perros mayores, cachorros, perros embarazados o lactantes y aquellos con problemas de salud requieren dietas especialmente adaptadas.
Productos prohibidos: Se deben evitar dar al perro productos tóxicos para ellos, como: chocolate, cebolla, ajo, uvas, pasas, xilitol, aguacate, alcohol y huesos de aves.
Rasgos Característicos
Ventajas
- Alta inteligencia y sensibilidad emocional
- ternura y amabilidad hacia la familia
- apariencia elegante y noble
- lealtad inquebrantable hacia los dueños
- alta energía y tendencia a jugar
- mínimas necesidades de cuidado
- buena condición de salud
- excelente perro para deportes caninos.
Desventajas
- Desconfianza hacia personas extrañas
- Requiere mucho ejercicio intenso a diario
- Fuerte instinto cazador y tendencia a escaparse
- No adaptado a climas fríos
- Soporta mal la soledad
- Sensible a la anestesia general
- Puede ser independiente en su forma de pensar.
Calificaciones de Comportamiento
Historia de la Raza
Raíces antiguas: La historia del Perro Faraón se remonta a tiempos muy lejanos y está envuelta en misterio y leyendas. Tradicionalmente se ha considerado que esta raza proviene del antiguo Egipto, donde acompañaba a los faraones ya alrededor del 4000 a.C. Artefactos y pinturas murales de este período representan perros con siluetas alargadas y elegantes y grandes orejas erectas, que recuerdan al moderno Perro Faraón.
Teoría egipcia: Según esta teoría, la raza evolucionó de los perros Tesem, que eran utilizados por los nobles egipcios para cazar gacelas y otros animales. Estos perros eran muy valorados por su visión, velocidad e inteligencia. Según la leyenda, comerciantes fenicios llevaron estos perros a Malta alrededor del 1000 a.C., donde la raza se desarrolló en aislamiento durante los siglos siguientes.
Investigaciones genéticas modernas: Sin embargo, investigaciones genéticas contemporáneas han demostrado que el Perro Faraón no tiene una conexión directa con los perros del antiguo Egipto. El análisis de ADN sugiere que esta raza fue recreada en el siglo XIX o XX en Malta, probablemente a través de la cría selectiva de perros locales con características que recuerdan a los antiguos perros de caza.
Malta y la tradición de caza: Independientemente de su origen exacto, el Perro Faraón rápidamente ganó popularidad entre los habitantes de Malta como un perro de caza especializado en la caza de conejos en el difícil y rocoso terreno de la isla. Allí adquirió el nombre maltés Kelb tal-Fenek, que literalmente significa perro conejo.
Reconocimiento internacional: En los siglos XIX y XX, la raza comenzó a ser apreciada también fuera de Malta. Su apariencia única y exótica, así como su temperamento amigable, atrajeron la atención de amantes de los perros en todo el mundo. En 1974, el Perro Faraón fue oficialmente reconocido como el perro nacional de Malta – uno de los pocos países que tiene un perro nacional oficial.
Estándares de raza: La raza fue oficialmente reconocida por la Federación Cinológica Internacional (FCI) y otras organizaciones cinológicas. El patrocinio de la raza está a cargo del Reino Unido, que es responsable del estándar oficial de la raza.
Modernidad: Los modernos Perros Faraón son considerados un tesoro nacional de Malta y a menudo se exhiben en exposiciones de perros de raza en todo el mundo. Gracias a su inteligencia, sensibilidad y apariencia elegante, también se han convertido en mascotas populares, ideales para familias activas que valoran la compañía de perros con un carácter excepcional.
Conservación de características primordiales: A pesar de la cría moderna, el Perro Faraón ha conservado muchas características de los perros primordiales: independencia de pensamiento, fuerte instinto de caza, excelente condición física y capacidad para trabajar en terrenos difíciles. Esto hace que siga recordando a sus antiguos antepasados, independientemente de su verdadero origen genético.



