Bernardino

Bernardino

FCI #61Reconocimiento FCI: 2016Estándar PLEstándar EN

Grupo FCI

2FCI 61

Tamaño

Grande

País de Origen

CH

Altura

65-90 cm

Peso

50-90 kg

Esperanza de Vida

8-10 años

Temperamento

GentilInteligenteProtector

Descripción

Bernardino, conocido también como San Bernardo, es una de las razas de perros de montaña más majestuosas y reconocibles del mundo. Proviene de la pintoresca Suiza y tiene una larga y fascinante historia que se remonta hasta el siglo XI. Los monjes del monasterio en el Gran Paso de San Bernardo comenzaron a criar estos impresionantes cuadrúpedos para ayudar en el rescate de viajeros y peregrinos que se perdían en las montañas, lo que convierte al Bernardino en un héroe muy merecedor en la historia de la relación entre el hombre y el perro.

Características físicas: El Bernardino es un perro de construcción muscular e imponente, que existe en dos variedades de pelaje:

  • Corto – pelaje duro, denso y ajustado al cuerpo
  • Largo – pelaje más largo, ondulado, que requiere un cuidado más intensivo

Ambas variedades tienen un pelaje denso y doble que proporciona una excelente protección contra el frío extremo de las montañas. Su cabeza masiva, con un cráneo ancho y pómulos marcados, le da un aspecto verdaderamente majestuoso, y sus ojos oscuros y suaves reflejan su naturaleza amistosa y tranquila.

Temperamento y carácter: A pesar de su gran tamaño, el Bernardino es extremadamente gentil, delicado y amigable con los niños. Es un perro que establece fácilmente relaciones profundas con toda la familia y otros animales domésticos, lo que lo convierte en un compañero de vida ideal para familias con niños. Su legendaria lealtad y devoción serán apreciadas por todos los miembros de la familia. Aunque muestra una precaución natural hacia los extraños, no es agresivo; combina la firmeza en la defensa de la familia con la dulzura en la vida cotidiana.

Requisitos y cuidado: El Bernardino requiere paseos regulares de duración moderada y interacciones positivas con su dueño para mantener una buena condición física y mental. Aunque su estructura no favorece entrenamientos deportivos intensivos, paseos tranquilos pero regulares son ideales para gastar energía. Es importante tener en cuenta ciertos problemas de salud característicos de las razas grandes, como diplasia de cadera y codo o enfermedades cardíacas. Una dieta adecuada, actividad regular y controles veterinarios son clave para una vida larga y saludable de este magnífico perro.

Cuidado: El cuidado del Bernardino es relativamente fácil, aunque requiere regularidad, especialmente durante la muda estacional. El cepillado regular previene el enmarañamiento del pelaje y lo mantiene en excelente estado. Esta raza también tiende a tener lagrimeo, por lo que es importante revisar y limpiar diariamente el área de los ojos.

Entrenamiento y socialización: El entrenamiento debe comenzar lo antes posible, preferiblemente en la etapa de cachorro, para evitar problemas de comportamiento típicos de los perros grandes. Aunque su imponente presencia puede parecer un poco intimidante, el Bernardino es un perro inteligente que desea colaborar con su dueño. Gracias a su inteligencia, aprende rápidamente nuevas habilidades, y los métodos de entrenamiento positivos (recompensas, elogios) producen los mejores resultados.

Descubre más sobre esta extraordinaria raza sumergiéndote en las secciones dedicadas a la salud, cuidado detallado, entrenamiento y la fascinante historia del Bernardino. ¡Prepárate para una vida llena de aventuras con un compañero leal, tranquilo y devoto a tu lado!

El San Bernardo es una raza de perros con una apariencia excepcionalmente impresionante, caracterizada por su gran y robusta postura, así como por su fuerte y musculosa constitución. Es una de las razas de perros más grandes del mundo, destacándose por su silueta armoniosa a pesar de su masividad.

Dimensiones y peso:

  • Altura a la cruz (machos): 70-90 cm
  • Altura a la cruz (hembras): 65-80 cm
  • Peso corporal: 50-90 kg (dependiendo del sexo y la constitución)

Cabeza y hocico: El San Bernardo tiene una cabeza masiva y ancha con pómulos claramente marcados, que le otorgan un aspecto majestuoso y digno. Los ojos son de tamaño mediano, oscuros, con una expresión suave y amigable que refleja perfectamente su temperamento tranquilo. Las orejas son de tamaño mediano, triangulares, situadas en lo alto y ligeramente caídas a lo largo de las mejillas, lo que le da una expresión amigable.

Tipos de pelaje: La raza se presenta en dos variedades:

  • Corto: El pelaje es denso, áspero, pegado al cuerpo y fácil de cuidar. A pesar de su corta longitud, es doble y proporciona una excelente protección contra el frío.
  • Largo: El pelaje es más largo, ligeramente ondulado, abundante, especialmente en la zona del cuello (collar), la cola y las extremidades traseras. Requiere un cuidado más intensivo y cepillado regular.

Coloración: La coloración básica es blanca con manchas rojizas en diferentes tonos, desde marrón claro hasta un intenso rojizo. Las características marcas blancas se encuentran en:

  • El pecho
  • Las patas (llamadas "calcetines blancos")
  • La punta de la cola
  • El puente de la nariz (franja)
  • El collar alrededor del cuello

También es común ver una máscara oscura en el hocico, que le da al San Bernardo un toque distintivo.

Constitución del cuerpo: El San Bernardo tiene un torso fuerte y armónicamente construido con un pecho ancho y profundo, así como extremidades robustas que proporcionan estabilidad y fuerza. La espalda es recta y ancha, los lomos son fuertes y la grupa desciende ligeramente. La cola es larga, gruesa en la base, cae en reposo y se eleva ligeramente en estado de excitación (pero nunca se enrolla sobre la espalda).

Movimiento: A pesar de su construcción masiva, el San Bernardo se mueve con armonía y gracia. Su andar se caracteriza por un buen paso delantero y un fuerte impulso trasero, lo que da una impresión de fluidez y fuerza al mismo tiempo. Esta elegancia en el movimiento, combinada con su impresionante tamaño, convierte al San Bernardo en una de las razas más reconocibles y admiradas del mundo.

Impresión general: La apariencia del San Bernardo inspira respeto y admiración, pero al mismo tiempo, su expresión suave en el hocico inmediatamente señala su carácter amigable y tranquilo. Es un perro que combina majestuosidad, fuerza y delicadeza.

Rasgos Característicos

Bueno con Niños
Bueno con Otros Perros
Bueno con Gatos
Para Dueños Primerizos
Tolera el Frío
Requiere Espacio Grande
No Propenso a Morder
No Escapa
Perro de Asistencia

Ventajas

  • Suave y amigable con los niños
  • leal y dedicado a la familia
  • excelente perro guardián sin agresión
  • establece relaciones fácilmente con otros animales
  • inteligente y aprende rápido.

Desventajas

  • Requiere actividad regular y compañía
  • Tendencia a la displasia de caderas y problemas cardíacos
  • Sensible al calor
  • requiere un clima templado
  • Salivación excesiva.

Calificaciones de Comportamiento

Historia de la Raza

La historia del Bernadino es una fascinante historia de valentía, lealtad y un vínculo extraordinario entre el hombre y el perro, que se remonta hasta el siglo XI. Es una de las razas de perros más antiguas y reconocidas en la historia de la humanidad, cuya historia está inextricablemente ligada a los pintorescos Alpes suizos y a la heroica misión de salvar vidas humanas.

Los orígenes de la raza — siglo XI:

Todo comenzó en el Gran Paso de San Bernardo (Col du Grand-Saint-Bernard), situado a una altitud de 2469 metros sobre el nivel del mar, en la frontera entre Suiza e Italia. En el siglo XI (alrededor del año 1050), los monjes agustinos fundaron allí un hospicio que servía como refugio para viajeros y peregrinos que cruzaban el peligroso paso montañoso.

El paso era extremadamente peligroso — frecuentes tormentas de nieve, avalanchas, niebla y frío extremo causaban que muchos viajeros perecieran en condiciones difíciles. Los monjes asumieron la misión de rescatar a los perdidos, y desde mediados del siglo XVII comenzaron a utilizar grandes perros de montaña para este propósito.

El nacimiento de la raza de rescate — siglos XVII-XVIII:

A partir de alrededor de 1660, los monjes comenzaron a criar sistemáticamente perros grandes y fuertes con un pelaje denso, que se desempeñaban excelentemente en condiciones extremas de montaña. La primera mención escrita de estos perros en el hospicio data de 1707, y las representaciones gráficas se remontan a 1695.

Estos perros tenían un extraordinario sentido del olfato, gracias al cual podían:

  • Detectar personas sepultadas por la nieve incluso a profundidades de varios metros
  • Encontrar a los perdidos en la densa niebla
  • Predecir avalanchas inminentes
  • Encontrar el camino de regreso al hospicio en las peores condiciones climáticas

Los Bernardinos (entonces llamados perros Barry o perros del hospicio) trabajaban a menudo en parejas o grupos: un perro calentaba con su cuerpo al viajero herido, mientras que el otro corría al monasterio en busca de ayuda.

Barry — el héroe legendario (1800-1814):

El representante más conocido de la raza fue un perro llamado Barry, que vivió entre 1800 y 1814. Según los relatos históricos, Barry salvó la vida de aproximadamente 40-45 personas durante su servicio de 12 años en el hospicio. Una de las historias más famosas cuenta que Barry encontró a un niño pequeño cubierto de nieve, lo calentó con su cuerpo y lo llevó a cuestas al hospicio, salvándole así la vida.

Barry se convirtió en un símbolo de la raza y hasta hoy su nombre es sinónimo de valentía y dedicación. Tras su muerte, su cuerpo fue disecado y se encuentra en el Museo de Historia Natural de Berna, donde se puede ver hasta hoy. En su honor, durante muchos años, cada perro en el hospicio llevaba el nombre de Barry.

La difusión de la raza en Europa — siglo XIX:

La fama del Bernardino se extendió por toda Europa en el siglo XIX, especialmente después de 1800, cuando el ejército de Napoleón Bonaparte cruzó el Gran Paso de San Bernardo. Los soldados hablaban de los extraordinarios perros de rescate, lo que generó un gran interés por la raza.

Las crónicas y relatos sobre los heroicos logros de estos perros, publicados en muchos idiomas, hicieron del Bernardino uno de los perros más reconocibles del mundo. En ese momento, la raza era conocida por diferentes nombres:

  • Perros Barry (Barry-Hund)
  • Perros del hospicio (Hospice Dogs)
  • Perros Alpinos (Alpine Mastiff)

Reconocimiento oficial de la raza — siglo XIX:

En 1867, el criador Heinrich Schumacher comenzó a llevar los primeros libros de cría para los Bernardinos. En 1884, en Basilea (Suiza), se fundó el Club Suizo del Bernardino (Schweizerischer St. Bernhardsclub), el primer club de criadores de esta raza en el mundo.

En 1887, durante el Congreso Internacional de Cinología en Zúrich, el Bernardino fue oficialmente reconocido como la raza nacional suiza. Se establecieron los primeros estándares de la raza, que describían tanto la variedad de pelo corto como la de pelo largo.

El mito del barril de alcohol:

La popular leyenda presenta a los Bernardinos con un pequeño barril de alcohol (generalmente brandy o ron) colgado del cuello. Este mito surgió probablemente en el siglo XIX, y su autor fue el pintor inglés Edwin Landseer, quien en 1820 pintó el cuadro Alpine Mastiffs Reanimating a Distressed Traveler, que representa a un Bernardino con un barril.

En realidad, los perros NO llevaban barriles de alcohol — el alcohol no es un medio adecuado de primeros auxilios para personas con hipotermia (dilata los vasos sanguíneos, lo que lleva a la pérdida de calor). Sin embargo, este mito se ha arraigado en la cultura popular y hasta hoy el Bernardino es a menudo representado con un barril en el cuello.

El Bernardino en el siglo XX y XXI:

En el siglo XX, el papel del Bernardino como perro de rescate fue disminuyendo gradualmente — el desarrollo de tecnologías de rescate (helicópteros, servicios de rescate profesionales, equipos modernos) hizo que el uso de perros fuera menos necesario. El último perro de rescate en el hospicio se retiró en los años 50 del siglo XX.

Hoy en día, el Bernardino es principalmente un perro de compañía, aunque su historia como perro de rescate sigue viva en la memoria y la cultura. El hospicio en el Gran Paso de San Bernardo sigue criando Bernardinos, que sirven como embajadores de la raza y recuerdan su heroico pasado.

El Bernardino como símbolo de Suiza:

El Bernardino se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Suiza, junto con el queso, el chocolate y los relojes. Su imagen aparece en souvenirs, postales y películas. La raza goza de una enorme popularidad en todo el mundo — tanto en Europa, América del Norte como en Asia.

Resumen:

La historia del Bernardino es una extraordinaria historia de valentía, dedicación y servicio a la humanidad. Durante siglos, estos perros han salvado vidas a los viajeros en las peores condiciones, convirtiéndose en una leyenda viva de los Alpes. Hoy, aunque su papel ha cambiado — de rescatadores a compañeros — su lealtad, dulzura y majestuosa belleza los convierten en una de las razas de perros más valoradas y queridas del mundo. El Bernardino no es solo un perro — es un símbolo vivo de heroísmo y un vínculo inquebrantable entre el hombre y el perro.